Jacky & Luis: 10 años eligiéndose cada día, en pareja

Hay parejas que enamoran por lo que muestran en redes, y parejas que enamoran por lo que representan. Jacqueline y Luis son de las segundas.

Ella es "La Jacky" en redes: diseñadora gráfica de formación, mamá desde los 21 años y hoy creadora de contenido apasionada por el matrimonio y el impacto de un hogar sano en las futuras generaciones. Él es Luis Gámez, ingeniero mecatrónico y empresario en la industria de exploración submarina, quien a los 23 años perdió a su padre y, un año después, se convirtió en papá — dos golpes que transformaron por completo su manera de ver la vida.

Diez años de matrimonio, dos hijas y una certeza que comparten por igual: que un matrimonio sólido no se construye encontrando a la persona perfecta, sino eligiéndose mutuamente una y otra vez, incluso cuando las circunstancias no acompañan.

Conversamos con ellos sobre amor, familia, propósito y las cosas que no siempre se dicen — y esto fue lo que nos contaron.

 

1. Hace diez años comenzó una historia que muchos pensaban que no duraría. ¿Por qué creen que la gente dudaba de ustedes?
Porque estábamos estadísticamente destinados a fracasar. La línea del tiempo de nuestra historia fue todo lo contrario a lo que la sociedad percibe como un "caso de futuro éxito": éramos jóvenes, empezamos sin nada resuelto, enfrentamos cambios constantes, viajes, largas ausencias por trabajo y sueños que parecían demasiado grandes para nuestra edad. Jacqueline aún no terminaba su carrera, apenas teníamos un año de novios, y Luis trabajaba de 2 a 3 meses en el extranjero; cuando volvía, se dedicaba a su emprendimiento hasta 15 horas al día mientras estudiaba en Guadalajara. Era mínimo el tiempo que compartíamos en persona. Cuando nos embarazamos de Leonor, nuestra primera hija, Luis tenía apenas 6 meses de haber perdido a su papá de manera repentina. Todos los factores apuntaban a que nada llegaba en el momento perfecto. Afortunadamente, nunca nos guiamos por lo que dicen los demás: mientras otros veían obstáculos, nosotros veíamos proyectos. Diez años después seguimos aquí, demostrando que cuando dos personas crecen en la misma dirección, lo que digan los demás no tiene peso.

2. Mirando hacia atrás, ¿hubo algún momento en el que ustedes mismos se preguntaron si lo lograrían?
La incertidumbre es natural y el miedo es inevitable — sabemos que nadie tiene el futuro comprado. Pero también estábamos seguros de que, al ser una relación a distancia, nuestra comunicación constante nos había hecho conocernos lo suficiente para apostarle a un fin que ambos teníamos en común: tener una familia. Muchas veces las personas se preocupan demasiado por lo que debería estar pasando en sus vidas y muy poco por resolver lo que tienen enfrente. Nuestra filosofía ha sido enfocarnos en los retos de cada etapa, asumir el rol que nos corresponde y dar nuestro mejor esfuerzo. Con el tiempo hemos aprendido que muchas de las cosas que perseguimos llegan como consecuencia de hacer bien lo esencial.

3. Después de una década juntos, ¿qué definición de amor tienen hoy que jamás habrían entendido cuando empezaron?
Que el amor libre es el mejor de todos. Saber que día a día nos elegimos tiene mucho más valor que sabernos atados por algo externo a nosotros. Saber que ambos podríamos tomar caminos distintos, pero que seguimos eligiendo caminar juntos cada día, le da mucho más peso a nuestro compromiso que cualquier obligación externa.

4. Muchas personas hablan de la emoción de enamorarse. Ustedes hablan de decidir quedarse. ¿Qué significa realmente elegir a la misma persona una y otra vez?
Entender que el tiempo sí pasa, y que las mismas adversidades de la vida te llevan a cambiar tus pensamientos y tu manera de actuar. Saber que los errores del otro no tienen que ver contigo, y que estamos a un trauma no detectado de reaccionar de una manera donde pueda haber daño irreparable. También significa entender que habrá días buenos, días difíciles, y etapas en las que uno tendrá que sostener al otro. Elegirse todos los días no es ignorar los problemas, sino decidir que la relación merece el esfuerzo de resolverlos juntos. Después de diez años, más que una emoción, el amor se ha convertido en una decisión consciente y en un compromiso que renovamos cada día — creemos que eso fue lo que transmitimos en nuestra boda, cuando después de 10 años juntos y 2 hijas tomamos la decisión de caminar hacia el altar.

5. ¿Cuál ha sido una de las lecciones más difíciles que han aprendido sobre el matrimonio?
Soltar a la familia de origen: atravesar los momentos duros como familia, decidiendo y viviéndolos solo él y yo. Eso nos convirtió en la pareja determinante y unida que somos hoy. Una de las lecciones más difíciles ha sido entender que un matrimonio pleno no puede construirse sobre dos personas que esperan que la otra las complete. Con el tiempo entendimos que cada uno es responsable de su propia felicidad, crecimiento y propósito. Eso nos llevó a hacer algo que no siempre es cómodo: conocernos a nosotros mismos, hacernos preguntas difíciles y ser honestos sobre quiénes somos y hacia dónde queremos ir. Quizá la lección más importante ha sido entender que la compatibilidad no se trata de pensar igual en todo, sino de compartir una dirección. Cuando dos personas tienen claridad sobre sus metas individuales y encuentran una manera de alinearlas dentro de un proyecto de vida común, el matrimonio deja de ser una simple relación y se convierte en una verdadera alianza.

6. En estos diez años, ¿qué papel han jugado el perdón y la reconciliación en la construcción de su relación?
El perdón, hasta ahora, ha sido propio y personal. Desde el inicio creamos dinámicas de cero faltas de respeto, y conceder el espacio y la privacidad que el otro necesite antes de hablar de un conflicto. La reconciliación la hemos vivido al re-encaminar la relación después de algún suceso incómodo para alguno de los dos.

7. ¿Hubo alguna etapa en la que sintieron que estaban creciendo a ritmos diferentes? ¿Cómo lograron seguir caminando en la misma dirección?
Definitivamente sí. Hay etapas en las que uno va caminando y el otro parece ir volando; etapas donde uno está enfocado en construir, emprender o resolver, mientras el otro vive otro proceso interno, familiar o personal. La clave está en no confundir ritmos distintos con caminos distintos. No siempre vamos a avanzar igual, pero sí debemos procurar no perdernos de vista. Si uno acelera demasiado, también tiene la responsabilidad de mirar hacia atrás, tender la mano y asegurarse de que el otro siga siendo parte del viaje. El matrimonio no se trata de que ambos vuelen al mismo tiempo, sino de recordar que eligieron viajar juntos.

"No hay que confundir ritmos distintos con caminos distintos."

8. Convertirse en papás cambia muchas dinámicas. ¿Qué transformó la llegada de los hijos en su relación como pareja?
Nuestras hijas llegaron a ser espejos limpios y claros ante nosotros — jajaja. Nos exigieron una sanación urgente. Nos tomamos muy en serio el tema de sanar patrones y definir qué sí y qué no queríamos repetir con ellas, y eso nos ayudó muchísimo a construir una relación mucho más estable.

9. Cuando la rutina, el cansancio o las responsabilidades aparecen, ¿cómo protegen el vínculo que existe entre ustedes más allá de ser mamá y papá?
Nos damos espacio, acortamos las pláticas y aumentamos la presencia pasiva: "si me necesitas, aquí estoy; si quieres estar solo, está perfecto, pero jamás te sientas abandonado". Ambos somos muy equitativos en el cuidado de las niñas, y cuando vemos al otro agobiado, le damos su espacio. Tener un espacio en pareja es primordial para tener una familia feliz — están bien las vacaciones y salidas familiares, pero también vale ir al cine en pareja, viajar en pareja, incluso a un hotel en la misma ciudad donde vives, solo para estar solos.

10. ¿Qué es algo que admiran de su pareja hoy que quizás no valoraban lo suficiente hace diez años?
Jacky: Luis me ha enseñado tanto, no solo con su ejemplo como persona, esposo, hijo y papá. Siempre he admirado su manera de ayudar a las personas — no solo al "más necesitado", sino que siempre está ahí para dar un buen consejo. Es sumamente determinante y sabe redirigir el rumbo en tiempo récord; el verdadero maestro de no perder la cabeza cuando algo sale distinto al plan.
Luis: Admiro la tenacidad y el temple que tiene Jacky para resolver sus problemas. Nunca ha sido una persona que se esconda de las cosas difíciles; al contrario, siempre ha buscado entenderlas, enfrentarlas y trabajar en ellas. En estos diez años la he visto cuestionarse a sí misma, romper vínculos, desaprender patrones con los que creció y reconstruirse poco a poco. Ha sido un proceso largo, a veces doloroso, pero siempre con la intención de convertirse en una mejor versión de sí misma. Hoy admiro mucho más el trabajo que ha hecho para llegar a ser la mujer que es.

11. La fe parece ser una parte importante de su historia. ¿Cómo ha influido en los momentos más difíciles y en las decisiones más importantes que han tomado juntos?
Somos fieles creyentes de que los problemas se superan mucho más rápido confiando en la voluntad de Dios. Nos hace desgastarnos menos mentalmente y nos ayuda a dejar de buscar el "por qué". El consuelo es divino, y creemos que la fe es una herramienta intercesora excelente cuando se trata de confiar en procesos o esperar el resultado de una decisión.

12. ¿Cuál es una conversación incómoda que toda pareja debería atreverse a tener antes de que se convierta en un problema?
Los temas que requieren más transparencia y comunicación constante son las finanzas y el sexo.

13. En redes sociales solemos ver relaciones perfectas. ¿Qué creen que la gente necesita entender sobre el amor real?
Las redes sociales son perfectas para inspirarte, como buscar un outfit en Pinterest. El problema aparece cuando crees que, por ver momentos pequeños en internet, eso significa una verdad absoluta. Nosotros tomamos las referencias de redes como inspiración — un viaje, una cita — pero cuando esa inspiración se confunde con comparación, se transforma en envidia o frustración. El amor real es el que estás construyendo en tu realidad, con la familia que estás creando, con la pareja que elegiste y en el entorno en el que actualmente viven.

DEJEN DE COMPARARSE

14. Si pudieran hablar con la versión de ustedes mismos que recién comenzaba esta historia, ¿qué consejo le darían?

  • No necesitas quedar bien con nadie, incluyendo papás, mamás, hermanos, tíos.
  • No debes cargar con todo solo — la gente que te ama está dispuesta a ayudarte.
  • Todo pasa: lo bueno y lo malo.

15. Después de diez años de aprendizajes, errores, crecimiento y amor, ¿qué esperan que las personas recuerden cuando piensen en la historia de Jacky y Luis?
Nuestra misión es un legado que apenas comienza. Queremos ser referentes en temas de familia, y ser siempre recordados como "los que siempre caminaron de la mano hacia el mismo propósito".

Y para cerrar: si pudieran cambiar el mundo una pareja feliz a la vez, ¿cómo completarían esta frase?
Why Don't We... choose each other everyday?

Porque el amor más valioso no es el que nace de la obligación, sino el que se construye cuando dos personas tienen la libertad de irse, pero deciden quedarse.